Qué se puede automatizar hoy
Lo que mejor funciona son tareas concretas, que se repiten y en las que una persona puede comprobar el resultado:
- Leer documentos: facturas, albaranes, nóminas o formularios que la IA lee, de los que saca los datos y que clasifica. Tu equipo solo revisa.
- Contestar desde tus documentos: un asistente que responde a tu equipo o a tus clientes con la información de la empresa y dice de dónde la saca.
- Montar y enviar informes: recoger datos de varias herramientas, resumirlos y enviarlos solos.
- Responder correos repetidos: proponer la respuesta, que una persona aprueba antes de enviarla.
- Hacer pasos dentro de tus herramientas: lo que llamamos un agente, una IA que no solo responde, sino que lee, decide y actúa en tu correo, tu CRM o tu ERP dentro de los límites que le pones.
Dos ejemplos nuestros:
- Un asistente con el catálogo de un fabricante. Estamos probando, con un cliente, un asistente dentro de su app que conoce todo su catálogo de productos. Los usuarios le preguntan qué producto les conviene, con qué materiales se usa, qué otros productos necesitan y en qué cantidad, y el asistente responde con la información del catálogo. Es un piloto: todavía no está publicado.
- Una app que archiva documentos. Lyncat Tria, nuestra app para Mac, lee los documentos que le dejas, les pone nombre y los archiva en su carpeta según unas reglas escritas con tus palabras. Esta la puedes probar.
Lo que no conviene automatizar (todavía)
- Decisiones que no puedes revisar: si nadie va a mirar el resultado, un error pasa semanas sin verse.
- Tareas que se hacen una vez al año: automatizarlas cuesta más que hacerlas.
- Procesos que ni tu equipo hace igual dos veces: primero hay que acordar cómo se hacen.
Empieza por una sola tarea
El error más común es querer «meter IA en la empresa» de golpe. Funciona mejor al revés:
- Elige la tarea que más horas te quita y que se pueda medir: cuántas facturas, cuántos correos, cuánto tiempo.
- Haz un prototipo con tus datos reales, no con ejemplos de demostración. Así sabes si acierta lo bastante antes de invertir más.
- Conéctalo a tus herramientas (correo, CRM, ERP, Drive) solo cuando el prototipo funcione.
- Déjalo supervisado: un registro de cada acción, un tope de gasto y una persona que aprueba lo importante.
Es el proceso que seguimos en IA y automatización.
Cuánto cuesta
Hay dos costes distintos:
- Hacer la automatización: el trabajo de prepararla, conectarla y probarla. Depende de la tarea y de tus herramientas, y se presupuesta después del prototipo, cuando ya se sabe qué funciona.
- Usarla: lo que cobra el proveedor de IA por cada tarea, que suele ser muy poco. En nuestra guía Automatizar tareas con agentes de IA tienes ejemplos reales: entre 0,15 y 0,35 $ por ejecución con los precios de la API. Cada automatización lleva un tope de gasto, para que un error no se convierta en una factura.
Tus datos
Es la pregunta que más nos hacen, y la que hay que hacer a cualquiera que te proponga IA:
- ¿Entrenan con mis datos? Nosotros no entrenamos ningún modelo con los datos de nuestros clientes. Cuando usamos los modelos de AWS Bedrock, funcionan en la Unión Europea.
- ¿Qué ve la IA? Solo lo que necesita para la tarea, con los permisos mínimos: si tiene que leer facturas, no necesita tu correo.
- ¿Queda registro? Cada acción queda anotada, para saber qué hizo y cuándo.
- ¿Quién decide? Las decisiones importantes las aprueba siempre una persona.
¿Y mi equipo?
La idea es quitarle el trabajo mecánico para que se dedique a lo que aporta: atender a los clientes, revisar lo que la IA no tiene claro, decidir. El equipo sigue teniendo la última palabra.
Si quieres montarlo tú
Si en tu empresa hay alguien que programa, en Automatizar tareas con agentes de IA explicamos las cinco reglas que seguimos para dejar un agente trabajando solo y el motor de código abierto que las aplica.